lunes, 30 de abril de 2012

De Brochetas y Estambres, Revisitado

"En el siglo XIX, tejer se les recetaba a las mujeres como una cura para los nervios y la histeria. Muchos nuevos tejedores encuentran ésto difícil de creer porque, hasta que te haces bueno en ello, tejer parece causar esos mismos síntomas.

El espasmo arriba de mi ojo derecho desaparecerá practicando tejido."
~ Stephanie Perl-McPhee (1968 - ) en su libro: "Al final del Tejido: Meditaciones para mujeres que tejen demasiado.

En un esfuerzo cronometrado en 26 horas, por fin terminé mi primera bufanda tejida.

Arriba: Triunfo de la esperanza y la necedad sobre la experiencia.
De la misma manera que un niño de cinco años le entrega, orgulloso, el abominable dibujo de "mama-papa-yo" que hizo en clase de dibujo a sus padres, yo, orgulloso, se la entrego a mi esposa. Ella, con la misma ternura que muestran esos padres al pegar el dibujo en el refrigerador, se durmió con la bufanda puesta.

Es un desastre: empezó con 25 puntadas y terminó con 31, está muy apretada en algunas partes y demasiado suelta en otras, se me fueron puntos y se arqueó y se enchuecó mostrando visiblemente desde dónde aprendí a ser consistente en mis puntadas.

Pero ella dice, bendita sea, que es perfecta.

Sé que ella podría comprar una bufanda cien veces mejor hecha, con mejor hilo y mejor diseño, pero, aunque suene a comercial barato de navidad, algo hecho cariñosamente a mano tiene parte de nuestra personalidad, parte de nuestra esencia y parte de nuestros pensamientos hacia esa persona. Es inigualable. Suena como cliché de mercadotecnia, pero realmente lo hecho a mano tiene una magia especial.

Tiene defectos y errores, al igual que yo, pero les aseguro que cada puntada tiene un "te quiero" escondido.

A seguir practicando, ni modo, no queda de otra. Espero algún día entenderle a los "patrones" que uno encuentra en las revistas, creo que sería más fácil ensamblar un reactor nuclear con una mano y los ojos vendados que seguir esas malditas abreviaturas.

!Saludos!
Atte,
El Kushiage
~ Ponga el ch. en el rv. Haga una línea de pr. y luego deje 2 espacios en blanco. Continúe haciendo lineas de pr. y luego de ar., alternando entre ps. y gr.

viernes, 27 de abril de 2012

De Brochetas y Filas Preferenciales

"Cuanto de la vida humana se pierde esperando"
~ Ralph Waldo Emerson (1803 - 1882)

Siempre he pensado que si el Infierno algún día decide abrir sucursales en la Tierra, será en los bancos. Específicamente, en los Bancomer, donde las esperanzas van a morir.

En mi opinión, mueren por las filas preferenciales.

Verán, las filas son el gran ecuanimizador humano: todos somos iguales en ella, la única razón por la que alguien va delante de uno es porque llegó antes, no porque sea más o menos importante que uno, o más o menos guapo, o más o menos rico.

Éste concepto es simple y poderoso, es un contrato que firmamos implícitamente cuando nos formamos: entendemos y aceptamos nuestro orden sagrado en el número de personas formadas; por esto es por lo que le podemos pedir a la persona de atrás que "te cuide" el lugar sin que nadie rechiste, porque comprendemos que él, aunque tenga que salirse momentáneamente, va ahí.

Podría llegar el Presidente, el Papa o Michael Jackson y cada uno de ellos vería la cola y sin chistar tomaría su turno, para luego formarse en la fila y esperar como todos*; ellos lo comprenderían, quizás maldecirían un poco sí, como todos al llegar a una cola enorme, pero aceptarían estóicamente su lugar en la fila. Puedo atreverme a decir que hacer cola es una condición aceptada en la humanidad, es algo codificado en nuestro ADN, es algo natural a la sociedad y me imagino que debe estar como alguna nota al pie o anexo en el contrato social.

*Quizás Michael Jackson no, porque sería un zombi y se pondría a bailar una complicada coreografía a la que todos nos uniríamos por alguna extraña razón.

Lo que me lleva a las filas preferenciales. Uno no debería tener que pagar por brincar lugares. Estuve veinte minutos de pie como un imbécil, con una cantidad de personas creciente detrás de mí también parada como imbécil mientras que los regrandísimos mamoncetes de la fila preferencial llegaban y eran atendidos inmediatamente.

Comprobé nuevamente que las "malas vibras" no existen, porque si lo hicieran esas personas serían cráteres humeantes, pero no los culpo a ellos, culpo a quienes las hicieron disponibles.

La fila preferencial es mezquina, ofensiva, indignante y miserable. Debería ser prohibida por la Convención de Ginebra. Son resultado, mis estimados, de los bancos dándose por vencidos en atención a clientes: "Somos incompetentes y no podemos encontrar la manera de agilizar las cosas para todos nuestros clientes, pero si nos das un poco de dinero extra te podemos mover al principio de la fila y ahorrarte lidiar con nuestra estupidez".

Eso, puñeteros bancos, se llama soborno.

!Saludos!
Atte,
El Kushiage
~ Maldita pinche sea, cómo odio ir a Bancomer.

PD. 3 cajas abiertas atendiéndonos (de 9 existentes):
- Caja 1 con un hombre que vino a calcular el PIB de México por persona moral y física porque estuvo ahí media hora con un altero de papeles y seguía ahí cuando me fui.
- Caja 2 vacía con la maldita cajera envuelta en el puñetero juego de solitario más complicado del mundo.
- Caja 3 atendiendo sólo a los de la línea preferencial.

Desde el fondo de mi corazón, a la mierda con ese banco.

jueves, 26 de abril de 2012

De Brochetas e Incendios Forestales

"La Tierra no está muriendo, está siendo asesinada"
~ Anónimo

Por fin, se acabó el incendio.

8,276 hectáreas de bosque perdimos los jalisciences desde el pasado sábado gracias a un fuego que según fuentes oficiales inició en un tiradero clandestino que prendieron. Aquí hay una foto del área que se quemó, aunque pueden hacer click en el link de arriba para verla con mucha mejor resolución:

Arriba: Ecocidio

Por ahí andan rumores que decían que los dueños de los predios de Bugambilias querían quemar esa área para hacer fraccionamientos, pero la verdad parece ser que la estupidez e incompetencia hacen mucho más daño que la malicia.

Quiero agradecer a los valientes brigadistas que dedicaron incansables esfuerzos por confinar y finalmente apagar el incendio; gracias a todos los que nos ayudaron a donarles alimentos y equipo a dichos brigadistas; gracias a los voluntarios para la logística del transporte y administración de dicho equipo; gracias a los voluntarios que apoyaron; en fin, gracias a todos los que de alguna manera apoyaron a apagar el fuego de nuestro hermoso bosque.

Estimados Sr. Políticos, por favor tengan vergüenza y páguenle los sueldos a los brigadistas por favor. No es por hacerlos de menos, pero la más humilde de las personas que ayudó a apagar el fuego es infinitamente más importante que ustedes en el gran esquema de las cosas; ustedes ya viven demasiado de nuestros impuestos, por favor aunque sea para quedar bien, páguenles lo que les toca.

El daño está hecho y ahora nos toca ayudar a reforestar. Se habla que en junio haremos labor social y reforestaremos el bosque de la Primavera; les aseguro que en cuanto tenga más detalles las publicaré aquí para referencia.

Por lo pronto, les recomiendo que se echen un paseo por la página de la Conafor.

Por favor, ayúdenos reportando cualquier incendio en el 01 800 4623 6346, vivimos cinco días de respirar humo.

!Saludos!
Atte,
El Kushiage
~ Ah cómo extrañé ver el cielo.

PD. A aquellos que negaban que se estuviera quemando el bosque ¿qué estaban pensando? ¿Qué carajos ganaríamos en mentirles? ¿ES QUE NO VEÍAN LA ENORME COLUMNA DE HUMO APRECIABLE DESDE TODA LA CIUDAD? !Maldita sea, gente, me están dando vergüenza de ser tapatío!