lunes, 3 de enero de 2011

De Brochetas y Propósitos de Año Nuevo

"El Día de Año Nuevo es el cumpleaños de cada hombre"
~ Charles Lamb (1775-1834)

Lunes, a las 7 AM en el trabajo, con una cuenta pendiente en la tarjeta que rivaliza la deuda externa, un frío de la jodida, crudo de la experiencia de unos días libres... ah que genial pinche manera de comenzar el año.

Camino cual zombie hacia la máquina de agua para hacerme un café más cargado que los bolsillos de nuestros gobernantes de dinero mal habido y debo interrumpir mi amargura para dar los reglamentarios abrazos de protocolo, desear un "feliz año" y contestarle "¿qué te importa?"* a la gente que pregunta sobre los propósitos del año nuevo.

*Sinceramente ¿qué mierdas les importa? ¿Vamos a hacer competencias de quién tiene los propósitos más grandes? De todas pinches maneras no los van a cumplir, ¿a quién quieren engañar? Si alguna vez les hacen una pregunta incómoda simplemente sonrían y contesten "¿por qué quieres saber?", eso hará que la otra persona metiche se sienta mal. Si no se siente mal, dense la vuelta y aléjense, están frente a un regrandísimo imbécil.

Desde ahorita les digo, se me hace absurdo y odioso que escojamos arbitrariamente el inicio de otro ciclo** de un calendario que nosotros inventamos para comenzar a hacer cosas que debimos hacer hace mucho tiempo. Si en verdad quieres hacer algo lo haces hoy, no mañana o el siguiente año, pero en fin, supongamos que ahora sí nos juramos y perjuramos que vamos a hacer X cosa ¿cómo lo vamos a lograr? He aquí unos tips:

**Y peor aún que es a medio pinche invierno, cuando ni siquiera podemos conseguir la motivación para cambiarnos los calcetines.


1. Analiza POR QUÉ quieres hacer ese propósito.
¿Quieres hacer ejercicio porque te sientes lleno y culpable por los quince kilos de comida que tragaste en navidad? ¿Sientes que estás tosiendo tus pulmones por el cigarro? ¿Estás crudo por la noche anterior? ¿Estás haciendo tu propósito porque estás incómodo ahorita o realmente tienes una razón duradera y trascendental por la que quieres realizarlo?

Recuerda que todo propósito implica un cambio que vamos a tener que meter, a veces con calzador, en nuestra vida diaria; será un movimiento que requerirá disciplina y persistencia, misma que probablemente no sobreviva cuando pase la incomodidad de las épocas festivas***.

***Estadísticamente hablando, es por ahí de mediados de febrero.

2. Ten propósitos realistas.
Bien, realmente tienes algo importante que proponerte. Excelente, ahora hablemos sobre ser honestos con nosotros mismos.

No te propongas bajar quince kilos para abril a menos que tengas programada una amputación de pierna, mejor intenta bajar medio o un kilo al mes. Es mucho mejor - y más motivante - el ponerte una meta fácil de alcanzar y superarla sobrado a ponerte una meta difícil de alcanzar y sufrir como el infierno para llegar a ella.

Y no se te ocurra pensar "es que así me motivo más" porque no es cierto. Un refuerzo de la motivación y confianza en sí mismo por lograr varias metas pequeñas sucesivas es infinitamente mejor que una sola gran meta.

Enfócate a que el cambio sea de comportamiento, a forjar un hábito, más que al resultado. Si tu objetivo es bajar de peso que tu medida no sea tanto los kilos, sino el acostumbrarte a comer bien. Esto ayuda a forjar tu disciplina y a sentirte en control de tu vida, lo que te recompensa cuando tomes buenas decisiones a lo largo del día.

3. Ten un número realista de propósitos.
Bajar de peso es una friega. Hacer ejercicio para mejorar la salud es miserable. Ser más amable con la gente es tortuoso. Conseguir pareja es insufrible. Encontrar un mejor trabajo difícil. ¿Hacer todo a la vez? !Imposible!

Concéntrate en un número realista de cosas que vas a hacer en el año, no podemos hacer todo este año ni todo al mismo tiempo.

No, no me veas así, no se puede. Si no ya lo hubieras hecho ¿no?

4. Anota, cataloga, prioritiza y calendariza tus propósitos.
Anota qué vas a hacer, cuándo, qué es lo más importante, qué es urgente, que puede esperar y por supuesto: !cómo lo vas a lograr!

Consíguete un calendario y cuélgalo en la pared, anota los pasos, etapas y resultados que vayas obteniendo para motivarte.

Haz una lista y anota los "pros" y "contras" del propósito, tenlo a la mano para recordarte por qué lo estás haciendo.

Piensa cómo vas a calendarizar e integrar las actividades necesarias en tu vida para realizar tus propósitos. Haz una lista de ellos, asígnales tiempo, esfuerzo, dinero, etc. y sobre todo anota tu progreso, lleva una bitácora.

Otra cosa, considera que las actividades de tu propósito son obligatorias ¿a qué me refiero con esto? Te TIENES que levantar para ir a trabajar, pero no te TIENES que levantar para ir al gimnasio ¿o si? Mentalízate para que REALMENTE TENGAS que levantarte para ir al gimnasio. No es opcional.

5. Si no puedes solo, pide ayuda.
A lo largo de mi vida he aprendido que no soy capaz de levantar el auricular para pedirme comida en el trabajo pero por mi esposa iré a la casa, prepararé algo y se lo traeré envuelto en trapos para que se mantenga caliente. Si eres de los que no puede hacer un carajo por tí pero tienes personas de quien te importa mucho su opinión háblales de tus propósitos y pide ayuda para que te los recuerden o te apoyen para cumplirlos.

Alternativamente, los amigos también son geniales para aplicar presión social: "¿otra dona? ¿No que ibas a bajar de peso?", etc. En el peor de los casos, te dará vergüenza el haberle dicho a todos y no estar haciendo nada, a fin de cuentas un resultado neto positivo si logra motivarte.

6. Espera a otra época.
Maldito sea el invierno: hay menos luz diurna, el frío es insensato, las festividades nos dejaron gastados y amargados, nuestro metabolismo desciende, !claramente esta es la mejor época para iniciar actividades que nos cambiarán la vida!

Al imbécil que se le ocurrió hacer esta estupidez a medio invierno deberían colgarlo de los pulgares.

Si te sientes mal en estas épocas espera a la primavera o el verano o simplemente comienza el propósito cuando te sientas que estás listo para empezarlo.

Puede sonar algo hipócrita este consejo siendo que yo digo que hay que hacerlo ahorita, pero si por ejemplo acabas de perder un ser querido simple-pinche-mente NO vas a tener las fuerzas para hacer algo tan monumental como dejar de fumar.

Muchos somos miserables en esta época, es mejor esperar a que cambie el clima o el ambiente.

7. Recompénsate por tus logros
Bajar tres kilos, fumar cinco cigarros menos al mes, lavar los platos después de comer una semana seguida, son cosas admirables. Trátalas como se merecen y recompénsate por esos logros.

Por supuesto, que no sean cosas que vayan en contra del propósito; no te vayas a tragar una caja de chocolates por haber bajado de peso.

8. Sé persistente.
Finalmente somos animales de hábitos. Pavlov tenía razón. De acuerdo a los estudios se necesitan en promedio 21 días para que algo se haga un hábito y aproximadamente seis meses para que se haga parte de la personalidad.

Perseverancia, esa es la clave ¿se te acaba la motivación? Checa tus metas, checa tu lista de pros y contras, habla con un amigo, recompénsate si lo has estado haciendo bien.

Sólo tenemos que aguantar 21 días !Vamos, sí podemos!

¿Valio sorbete y lo dejaste de hacer? No hay problema, volvamos a empezar. Ya tienes la experiencia de por qué fallaste, ahora hay que tener cuidado de no equivocarse en lo mismo.

Finalmente...

9. No te regañes, recrimines ni desprecies por fallar.
Todos nos equivocamos, todos fallamos, todos tenemos propósitos caducados y todos, absolutamente todos, nos caemos. Todos.

Sin embargo, no todos tienen la fuerza para levantarse.

No te sientas mal por no poder cumplir tu propósito, o por fallar un día o una semana o lo que sea; observa tu situación, analiza tus propósitos, metas, tiempos o rutina, a lo mejor hay algo que puedas cambiar para lograrlo.

Vuelve. A. Intentar.

Espero que esto ayude.

!Saludos!
Atte,
El Kushiage

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