martes, 28 de julio de 2009

Las Crónicas de Azeroth: La Batalla de Darrowshire (Parte 6)

Las Crónicas de Azeroth: La Batalla de Darrowshire

Los Anuarios de Darrowshire

"Conocida por sus humildes pero trabajadores residentes, Darrowshire se mantuvo en el fondo de la historia de Lordaeron hasta la Tercera guerra.

Se crearon héroes durante ese guerra, pero también se perdieron algunos."

~ Los Anuarios de Darrowshire


I

- Ya veo... - habló Chromie con su pequeña voz chillona y jovial, asintiendo - déjame ver el anillo.
Kumme y Kael estaban sentados en la cama enfrente del escritorio de la gnoma. Se sentían algo incómodos, ellos mojados y goteando agua, sentados en la fina seda de la cama.
El elfo alto, sirviente de Chromie, preparaba un te sobre una pequeña estufa en la otra esquina del cuarto.
El cazador se metió una mano en la bolsa y obtuvo el anillo que habían encontrado debajo de la tumba de Joseph Redpath; se incorporó y se acercó a ella, quien le extendía la mano, dudó por un momento y se lo entregó.
- Gracias, veamos... - dijo para sí misma mientras que Kumme se volvía a sentar.
- ¿Cómo conoce a Marlene? - preguntó Kael, casualmente.
- Oh todos los espectros nos conocen - dijo Chromie mientras sopesaba el anillo - son anomalías temporales, siempre le han entristecido al maestro Nozdurmu.
Los aventureros guardaron silencio, incómodos. Les hablaban como si ellos ya lo supieran todo, arrojando nombres y lugares como si hubieran estado ahí la tarde anterior; había algo que no encajaba con esta gnoma.
Sin'Dal se echó, perezoso, cerca del calor de la estufa.
- !Ah, sí! - habló por fin Chromie - este anillo estuvo en la mano de un gran hombre, pero hay mucha tragedia en su pasado.
Colocó el anillo en la mesa.
- Si está aquí para ayudarle, es demasiado tarde ahora - dijo - pero quizás podamos ayudarle en el pasado.
Los aventureros parpadearon, confundidos. Se miraron el uno al otro.
- Disculpe, pero no ent... - comenzó a decir Kael.
- Para salvar a Joseph, primero debemos descubrir su pasado. Podemos aprender esto en los Anuarios de Darrowshire, un libro que está guardado en la municipalía en esta ciudad.
- ¿Aquí? - preguntó Kumme.
- Sí, tráiganme el libro - dijo Chromie, dando por sentado que la conversación había terminado y que no había cabida en el hecho que los aventureros se podían negar - con él podemos aprender sobre el destino de Joseph, y con algo de suerte... cambiarlo.
Paladín y cazador se quedaron sentados, aturdidos.
- ¿Tienen algo mejor que hacer? - preguntó la gnoma - Entonces andando, estaré esperando.


II

Los Anuarios de Darrowshire

Darrowshire, nombrada por el Lago Darrowmere al este, es una villa escondida en los pies de las colinas del sur de Lordaeron. Conocida por sus humildes pero trabajadores residentes, Darrowshire se mantuvo en el fondo de la historia de Lordaeron hasta la Tercera guerra.

Se crearon héroes durante ese guerra, pero también se perdieron algunos.

La Batalla de Darrowshire

La Batalla de Darrowshire se llevó a cabo en la mitad de la Tercera Guerra, cuando las fuerzas del Azote de los Muertos Vivientes arrasaban las tierras de Lordaeron. Darrowshire se separó del grueso de las fuerzas de la Alianza, pero la villa fue reforzada por un regimiento de tropas, un contingente de paladines de la Mano Plateada y una acérrima milicia local liderada por el Capitán Joseph Redpath.

Los primeros ataques a Darrowshire fueron escasos. Pequeños grupos de esqueletos errantes y cadáveres se acercaron a las orillas del poblado, siendo repelidos.

Pero el Azote no se taimó por la tenacidad de los defensores, y respondió apropiadamente; poco después de la primera oleada una segunda emergió. Cadáveres necrófagos campeones, sirvientes del Necrófago Horgus, descendieron aullando de las colinas y chocaron con los asediados defensores de Darrowshire.

Los defensores fueron debilitados, pero fueron relevados por paladins, discípulos de la Mano Plateada. Su líder, Davil Crokford, era nativo de Darrowshire. Trajo a sus seguidores a la villa cuando escuchó del ataque latente, y juntos con los defensores mantuvieron a raya a los sirvientes de Horgus.

Cuando Horgus se unió a la batalla, fue encontrado por Davil. Por muchos minutos pelearon y eventualmente Davil prevaleció, pero sufrió una herida mortal y murió poco después de derrotar al necrófago.

La batalla continuó, y el Capitán Redpath lidereó a su milicia con valentía; y pudo haberse ganado, si el capitán no hubiera sido corrompido por el Caballero de la Muerte Marduk el Negro.

A media batalla, Marduk cabalgó hasta el capitán, y con magia negra arrancó el espíritu de Redpath, torciéndolo en una sombra malvada del valiente capitán.

El corrompido Capitán Redpath esparció su mancha malvada entre los defensores de Darrowshire, quienes traicionaron a sus aliados y los masacraron. Entonces regresaron a la villa de Darrowshire y mataron a todos los que se escondían en sus hogares.

Después de la masacre, el ejército restante del Azote junto con el espíritu corrupto del Capitán Redpath abandonaron el destrozado poblado de Darrowshire y penetraron en Lordaeron, agregando al dolor y la muerte de la Tercera Guerra.


- Por la Madre Tierra... - susurró Kumme, cuando el Elfo terminó de leer - el hombre los condenó a todos.
Kumme y Kael estaban dentro de la destrozada municipalía de Andorhal, situada en el corazón de la ciudad maldita. La lluvia arreciaba afuera y atardecía. Kael estaba sentado en una mesa arrimada a una pared mientras que enfrente, Kumme y Sin'Dal estaban sentados sobre el suelo entre unos estantes. Kumme mordió un pedazo de carne seca y arrojó el resto al tigre.
- ¿Cómo podría Joseph aceptar traicionar a su pueblo? - preguntó el cazador.
- Aceptar - dijo Kael mientras cerraba el libro roído de gruesa pasta azul - implica poder de decisión.
El paladín se bajó de la mesa.
- Deberíamos regresar con Chromie antes que anochezca - dijo.
- Sobre esa Chromie - empezó Kumme - no estoy tan seguro que sea una gnoma, no huele como tal.
Kael rió.
- ¿No huele a gnomo? ¿Acaso todos tenemos un aroma según nuestra especie?
- Te da risa, pero sí - le respondió serio el Tauren - Ella huele a antigüo, huele a metal... ella huele a dragón.
El Elfo dejó de reír.
- Eso es imposible.
- Difícil de creer lo sé - continuó Kumme, encogiéndose de hombros - pero eso explicaría por qué hay un gnomo chiflado que habla del futuro, pasado y presente como nosotros de reparar armaduras, en medio de una ciudad infestada de muertos vivientes.
De la puerta principal emergió un flaco cadáver necrófago, con largas garras, la carne muy pegada a los huesos, cabellos desalineados, ojos negros y enormes dientes y quijada.
- ¿Raaargh? - gorjeó.
Un segundo y una detonación más tarde, el cuerpo sin cabeza del necrófago se desplomó.
Kael miró al cazador, quien todavía apuntaba con su arcabús humeante.
- Algún día tienes que enseñarme a hacer eso - bromeó el paladín - !hora de correr!


III

Kumme, Kael y Sin'Dal rodaron dentro del cuarto de Chromie, chocando contra el escritorio y el enorme tigre aterrizando sobre el paladín. Se incorporaron de golpe y alistaron armas contra la puerta. Fuera, la obscuridad era impenetrable, la horda de muertos vivientes que los perseguían jamás entraron en la habitación.
- ¿Encontraron el libro? - preguntó Chromie, sonriente.
Los aventureros se mantuvieron en guardia, Sin'Dal ya se echaba nuevamente cerca del fuego y recibía caricias del elfo alto.
- Espera, vienen cadáveres - dijo el cazador, con el arcabús apuntando.
La gnoma estiró la cabeza para asomarse a la entrada.
- Oh claro que no - rió - probablemente llegaron antier, no se preocupen; veamos lo que encontraron.
Los aventureros, confundidos, se quedaron en guardia por unos segundos más. Luego se sintieron ridículos y bajaron su equipo. Kael entregó el libro a Chromie.
- Bien, bien, éste es - dijo ella- ¿lo leyeron? Veamos...
Tauren y Elfo de sangre recibieron una pequeña taza de té del sirviente, quien, segundos después, desapareció de la vista. Kumme iba a preguntar pero se lo pensó mejor, quizás recibiría una respuesta como que había regresado a pasado mañana o alguna otra loquera similar.
- Sí, sí - habló Chromie por fin, cuando cerró el libro - es una historia muy triste; qué destino más horrible, ser corrompido y unirse al Azote. Si podemos, deberíamos intentar cambiar ese destino ¿no lo creen?
La gnoma cerró los ojos y abrió ambas manos sobre el libro, el cuál brilló con una luz blanquecina. Chromie abrió los ojos y tomó el libro entre sus manos, se veía más gordo.
- Los Anuarios de Darrowshire, gracias a mi magia, ha ganado páginas al final, y ahora extiende su historia más allá de la batalla - se lo entregó a su sirviente, quien luego se lo entregó a Kumme, para gran sorpresa de éste último.
- Uno de los pasajes extra habla de otro Redpath, Carlin, que sobrevivió la traición de Joseph.
- Lo conocemos - habló Kael - reside en la Capilla de la Esperanza de la Luz, en las Tierras Plagadas del Este.
- Excelente - dijo Chromie, en ese tono que Kumme aborrecía tanto que significaba que la conversación estaba terminada y que uno debía ir a arriesgar el pellejo otra vez - llévense el libro y hablen con él, estoy segura que lo encontrará... interesante.


!Saludos!

Atte,
El Kushiage

PD. Para los ñoños del wow: Si eres un cazador de nivel alto, ve con Chromie situada en la posada en Andorhal en las Tierras plagadas del Oeste y enciende "Rastrear Dragones". Ella aparecerá en el minimapa.

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